Los pobres no tenían más remedio que trabajar para los ricos. Por sí mismos los pobres, trabajando sólo por dinero, carecían de la energía y del coraje para producir suficiente riqueza. Y aquí es donde entraron las máquinas, hace tiempo. Las máquinas hacen productivo el trabajo mecánico, y la riqueza que crean va a parar a los dueños de las máquinas. |