La ciudad es el escenario que dio origen a la Biopolítica. A lo largo del siglo XIX va generándose una inquietud por la progresiva urbanización, asociado al fenómeno de la pobreza y el crecimiento del proletariado industrial y sus reivindicaciones. Se empieza a considerar a la ciudad como fuente de la degeneración de la raza o la nación, que se visualizaría, tanto en fenómenos como la prostitución, la homosexualidad, el alcoholismo, la criminalidad, las enfermedades venéreas y mentales, como en la insalubridad fruto de una infraestructura insuficiente y un urbanismo atrasado para las nuevas necesidades. La burguesía siente que tiene que disciplinar a la ciudad y a las capas de población más amenazantes para su salud (contagio de enfermedades infecciosas), su estatus social y su posición económica. (…) Según Foucault, hay que buscar el origen de la medicina social (y del control social del cuerpo) en la sucesión y confluencia de tres fenómenos, que se dan alrededor del origen del capitalismo: el desarrollo del estado, de la urbanización y finalmente, la necesidad de controlar a las nuevas masas de pobres y obreros urbanos (a la vez que se aseguraba una fuerza laboral sana). |