No hay duda, pues, de que para Gaudí y sus clientes, obreristas ilustrados, la colmena ejemplarizaba las virtudes del trabajo productivo y de la solidaridad. Se trataba de un emblema laico y republicano, algo sobre lo que no pueden caber dudas conociendo la ideología de quienes estaban promoviendo la primera cooperativa obrera española. Juan Antonio Ramírez: |