Empujo la pesada puerta de hierro y entro al taller. Parece la puerta de entrada en el ascensor de una mina, Es como si uno pasara de una vida normal a una vida anormal, una suerte de descenso a los infiernos (...) Sin dejar de trabajar, pienso en algo aterrador: lo que estamos haciendo aquí es como un castigo. |