La creación de infraestructura de transporte (autopistas, trenes de alta velocidad, aeropuertos, grandes puertos, etc.) ha sido verdaderamente espectacular impulsada por la inversión estatal en estos últimos diez y quince años, ayudada también por una entrada igualmente masiva de fondos comunitarios (fondos estructurales, de cohesión, etc.), que han supuesto anualmente en torno al 1% del PIB en el último periodo; pero ha estado lubricada también por los créditos del BEI (Banco Europeo de Inversiones), y por una fuerte inversión privada en nuevas autopistas de peaje. Lo cual ha convertido a España en el país de la UE con más kms de autovías y autopistas en relación a su población. Ramón Fernández Durán: El Tsunami urbanizador español y mundial |