En estas condiciones, resulta inoportuna la opción de acantonar la prostitución en lugares (prostíbulos) o zonas urbanas específicas. A veces reclamada por asociaciones vecinales víctimas de las “molestias” ocasionadas por las prostitutas, esta opción deriva de hecho de la pura lógica NIMBY (Not in my back yard: “No en mi puerta”). Al igual que la represión de la captación de clientes, tiene como único objetivo expulsar la prostitución del espacio público para relegarla a lugares clandestinos o zonas aisladas, donde las prostitutas serán aun más vulnerables. |