Probablemente, la mujer medio desnuda ofrecida a la mirada de un espectador -a veces incluido en el mismo ámbito del cuadro mediante su transposición simbólica a algún personaje masculino- es una de las imágenes más representadas de la historia del arte. Con el poder de convertir a la mujer en el objeto de su mirada, el hombre ha inventado a la mujer y, por lo tanto, una feminidad que es la imagen de sus deseos y también de sus temores. Amparo Serrano de Haro, |